El pasado jueves 31 de mayo tuvo lugar en Ciudad Universitaria (Madrid) una manifestaciónen defensa de la Facultad Okupada Autogestionada (FOA), proyecto que dio comienzo el 11 de abril. Una vez pasadas las elecciones a rector, ahora el reelegido Carlos Berzosa amenaza con desalojar la facultad de manera inminente. Pero después de casi 2 meses de okupación, ¿qué subyace tras las peredes de la FOA? "Ni pública ni privada, universidad autogestionada", fue el lema que el movimiento libertario puso sobre la mesa cuando comenzó la campaña estudiantil contra el plan europeo de mercantilización de la enseñanza, el Plan Bolonia, hace ahora cerca de dos años. El debate estaba servido y a día de hoy varias asambleas de estudiantes de diferentes facultades de la Universidad Complutense de Madrid, decidieron experimentar e intentar materializar la consigna uniendo sus fuerzas y okupando un ala abandonada de la facultad de Físicas. Kiko, uno de los miembros de la asamblea que gestiona la FOA, comentó que "se trata de un proyecto de espacio autogestionado a partir del cual pretendemos crear valores como la responsabilidad de trabajar por una libertad real y para crear redes de apoyo mutuo entre colectivos y personas. Además, la facultad okupada puede proyectar otros movimientos; sirve como base para articular el movimiento en la universidad, si bien es cierto que todavía nos tenemos que abrir mucho más y llegar más a la gente. Pero cuando decimos que queremos que las empresas queden fuera de la universidad, así es como lo intentamos: abriendo espacios que escapan a la lógica empresarial". Buscando otras experiencias y formas de entender la FOA hablamos con Sandra. Ella comenta que no todos los miembros de la asamblea son necesariamente anarquistas, lo importante es que "aquí difundimos mensajes para que la gente piense por sí misma, algo que no enseñan en la universidad". Y en concreto en el marco de la enseñanza, Sandra afirma con más detalle que "todos los martes hacemos un taller de alemán para poder traducir textos filosóficos, también hay un taller de lenguaje de signos, ha habido una charla de un geógrafo radical, unas mujeres vinieron a hablarnos de la maternidad, los aspectos biológicos, la leche materna, los beneficios de dar a luz... Otro ejempo es que el profesor universitario Carlos Taibo va a venir a aquí a dar una charla sobre el conflicto de Chechenia. Este es un proyecto parecido al de universidad popular que se ha desarrollado en el CSOA La Alarma". Si bien Sandra comenta que ambos proyectos no están coordinados entre sí. "Acabamos de empezar, primero hemos abierto el espacio y con el tiempo, si pudiéramos quedarnos, creo que ambos proyectos podrían confluir", concluye. En una de las paredes de la FAO se puede leer una pintada con el lema "Aquí acaba el Plan Bolonia". Preguntamos por ello a Sandra, quien afirma que "este proyecto forma parte del movimiento contra el Plan Bolonia. Es decir, por ejemplo nosotros aquí defendemos que no haya asistencia obligatoria: aquí no vienes porque te obligan sino porque quieres, porque te gusta y te motiva hacerlo, no por aprobar un examen y tener un título. Con el Plan Bolonia vas a tener que pagar más y te obligan a especializarte para luego servir a las empresas". Tania, una compañera sentada a su lado, asegura que "aquí todo es contrario al Plan Bolonia, desde el trato hacia las personas, el mismo fin de la educación, la manera de gestionarla y estructurarla: los grados y postgrados, la financiación con las nuevas becas créditos, la intromisión de las empresas en la universidad, la burocracia, la matrícula, que seas un número... no quieren que tu estudies para aprender, quieren que estudies una serie de cosas que no te interesan a ti sino al mercado. Ellos han establecido qué cosas tenemos que estudiar y eso se rige en función de lo que el mercado necesita. Por tanto te forman como trabajador para una sociedad mercantilizada. Y lo que a tí te interese aprender no importa. En la universidad no vas a aprender sino a formarte para trabajar y servir a los intereses del capitalismo. Ese es el planteamiento de fondo". Continuamos con el debate y abrimos un nuevo melón: si en la FOA no están las empresas, quizá alguien podría entender que la okupación de la facultad es un fin en sí mismo, no un instrumento para construir movimiento estudiantil y anticapitalista. Es decir, ¿podría interpretarse que aquí acaba el Plan Bolonia y por tanto acaba la lucha?. Pero Sandra replica que "nosotros no somos ningunxs iluminadxs, ojalá hubera muchas otras facultades okupadas, eso significaría que hemos logrado llegar a la gente y que muchas personas fuera que hubieran visto que por separado no pueden, habrían llegado a la conclusión de que todxs juntxs sí podemos romper el sistema". Tania profundiza en la cuestión: "Es un fin y un instrumento, las dos cosas. La FOA es una herramienta para generar movimiento estudiantil y anticapitalista, para construir un montón de cosas que tenemos en la cabeza, intentar darle forma y hacerlo realidad en la medida en que puedas y te dejen. Y un fin en sí mismo porque aquí hay hechos reales; yo quiero ir a la universidad y que me traten de otra manera, hacer otras cosas y aquí hay cosas que estás haciendo y lo estás viendo. El objetivo es avanzar hacia otro tipo de universidad y de sociedad, y hacia otro tipo de relaciones entre las personas, por tanto esto es el camino y el fin. Se van retroalimentando. Y claro que hablar de una universidad autogestionada suena muy utópico y por supuesto es algo que nos viene enorme, pero vamos trabajando poco a poco y dando pequeños pasos. Y por cada cosa que podamos construir y aprender día a día... ¡olé!". Por su parte, Sandra subraya que la FOA no es una facultad okupada sólo para estudiantes, "es una facultad que pretende abarcar muchos conocimientos, no sólo los tradicionales. Pretendemos hacer también talleres de cocina, de poesía, etc. Queremos combinar educación y ocio, que esto sea una ciudad universitaria de verdad". Ambas, Sandra y Tania, coinciden en que si el rector desaloja la facultad, "siempre podremos volver a intentarlo en otro sitio y siempre sabremos que podemos hacerlo mejor, pero la diferencia fundamental entre esta facultad y la universidad oficial, es que yo salgo de aquí con un millón de conocimientos". Así es la okupación y la autogestión. Se desarrolla un proceso de aprendizaje que supera a cualquier universidad burguesa. Supera cualquier estéril pretensión del sistema capitalista de construir supuestas "mentes críticas". Cuando la juventud toma en sus manos la capacidad de organizarse, de gestionar su organización y de tomar decisiones soberanamente por encima de las instituciones y el estado, entonces la construcción de la conciencia y el aprendizaje militante se sitúan en clave revolucionaria. |
domingo, 15 de marzo de 2009
Facultad Okupada Autogestionada: "Esto es a la vez el camino y el fin, se retroalimentan"
sábado, 14 de marzo de 2009
Declaración de profesores sobre la huelga del día 12 contra el plan Bolonia
Quienes firmamos este escrito, todos profesores e investigadores universitarios, declaramos, en primer lugar, que nos ha decidido a redactarlo y a hacerlo público el espectáculo bochornoso de la respuesta institucional a los estudiantes contrarios a los principios y al modo de implantación de la actual reforma universitaria. No es difícil pronosticar en qué quedará el desigual pulso entre, por un lado, universitarios que piden el aplazamiento de la puesta en marcha de dicha reforma hasta que una verdadera discusión pública haya esclarecido su sentido general y su contenido preciso y, por otro, el poderoso complejo gubernativo-gerencial-mediático responsable de la reforma misma y del diseño y ejecución de la actual campaña de “información” sobre el denominado plan Bolonia.
Pero la sociedad española debe saber que, lejos de tratarse de energúmenos antisistema o desinformados adolescentes, los estudiantes del llamado “movimiento anti-Bolonia” son, en este momento, los únicos miembros de la comunidad universitaria que están teniendo la lucidez, la responsabilidad, el coraje y la generosidad suficientes para defender inflexiblemente, contra su sustitución por una cosa bien distinta, el concepto mismo y las condiciones de existencia de un verdadero sistema de enseñanza superior. Los únicos interesados, al parecer, en la supervivencia y ratificación de una institución que conserve de “Universidad” algo más que el nombre y que permanezca ligada a los ideales de la Ilustración por algo distinto de la propaganda. Lo hacen en un país y en un mundo que se muestra incapaz de entender y respetar una actividad como el estudio, en un país y en un mundo que desprecia la idea misma de una búsqueda desinteresada de la verdad, que ignora, en general, todo lo que una larga tradición llamó teoría, y que apela al “interés de la sociedad” para socavar las bases humanistas y los logros institucionales del concepto político de igualdad.
La sociedad española debe saber que somos muchos los profesores e investigadores que, quizá no tan generosos, quizá no tan valientes, y desde luego mucho menos eficaces que estos estudiantes, suscribimos plenamente sus planteamientos. Es más que probable que sean derrotados en su esfuerzo por conservar el tesoro de independencia científica y de libertad académica que todavía connota la palabra “Universidad”, que el estruendo y los publi-reportajes diseñados para desactivarla distorsionen lo más hondo de la exigencia de estos muchachos: la exigencia de que no desaparezca de su país el lugar y la promesa de una posibilidad de vida seria, regida por el amor al saber y a la realidad. Esa promesa nos encaminó a la Universidad cuando éramos estudiantes: reconocíamos en ella el lugar que guardaba la libertad para la verdad como su esencia más propia, el fin del colegio y los tutores, la oportunidad también para nosotros de convivir, como adultos, con hombres sabios que no tenían otro interés que la investigación de las cosas del mundo, por ellas mismas, por amor del conocimiento.
Por eso, si los estudiantes son derrotados en su defensa de la Universidad pública quisiéramos que se nos considerara derrotados con ellos. Y por esta misma razón, nos sumamos a la llamada que hacen a la comunidad universitaria, y pedimos apoyo a la huelga y manifestación del 12 de marzo en defensa de la Universidad pública.
Los interesados en adherirse a esta declaración pueden registrar sus datos (nombre y apellidos, vinculación institucional, Facultad/Departamento y Universidad) en el siguiente formulario.
Ver lista de adhesiones
Los estudiantes se movilizan masivamente contra Bolonia
Exdtraído de la Haine: http://www.lahaine.org/index.php?p=36660
jueves, 12 de marzo de 2009
Miles de estudiantes se manifiestan en el Estado Español contra el Plan Bolonia.
En Valencia no ha estado mal, aunque hemos sido bastantes menos que en la última. Según la organización eramos unos 2000 y según la policía unos 500. Calculad...
Y que conste que al final nos hemos ido unos cuantos valientes a la mascletà con la pancarta de la UPV y los "hombres cartel"!
En el resto de ciudades:Según fuentes participativas 25.000 estudiantes se han manifestado en Barcelona contra el Plan de Bolonia, y 15.000 han ocupado el campus Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra.
Los estudiantes catalanes se manifiestan de nuevo contra la imposición del Espacio Europeo de Educación Superior
Estudiantes de toda España han convocado huelgas, manifestaciones y encierros durante todo el día de hoy
Cerca de 25.000 estudiantes universitarios participan hoy en Barcelona en una manifestación contra la aplicación del Plan de Bolonia, convocados por la Coordinadora de Asambleas de Estudiantes y el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans.
El portavoz de esta coordinadora ha indicado, poco antes del inicio de la marcha que la huelga convocada para hoy en las universidades públicas catalanas y de todo el estado, tiene un seguimiento "masivo", especialmente en las facultades de letras y ciencias de la UAB y en el campus de la UB en el barrio del Raval de Barcelona.
La manifestación, que encabeza una pancarta en la que se puede leer 'Queremos derogar la LOU y el Real Decreto' y 'Por una universidad al servicio del conocimiento y no del mercado', acabará en el campus de la Ciutadella de la universidad Pompeu Fabra (UPF) en Barcelona.
Los estudiantes han escogido la UPF como "un símbolo de cómo se está acallando la voz de los estudiantes y de cómo se nos está reprimiendo", ha indicado el mismo portavoz, que ha recordado que el rector de esta universidad pidió la entrada de los mossos d'esquadra para desalojar la cafetería de la facultad de Comunicación, donde se habían encerrado un grupo de estudiantes, hace más de un mes.
Según fuentes de la Coordinadora, los dos últimos días los estudiantes han ocupado espacios de la facultad de Ciencias de la UAB y del campus del Raval de la UB, mientras un grupo de estudiantes permanece encerrado en el campus de Mundet de esta última universidad barcelonesa.
Convocada por las dos principales organizaciones estudiantiles contrarias a Bolonia, la manifestación ha salido hacia las 12.30 horas de la plaza Universidad.
Los estudiantes reclaman la paralización del llamado Proceso de Bolonia, que debe llevar a la creación de un espacio único europeo de educación superior, y la apertura de un debate sobre la privatización de la universidad pública y de supeditación a los intereses de las empresas y del gran capital de los bancos y las cajas.
En la manifestación se pudieron escuchar consignas contra la privatización de la universidad, a favor de la lucha de Tomàs Sayes (en huelga de hambre), canciones populares con letras modificadas para la ocasión y gritos contra el capitalismo salvaje y la crisis, ademas de desplegar algunas pancartas.
Se dieron cita grupos de estudiantes de diferentes ideologias políticas de izquierda (anarquistas, comunistas, independentistas) pero también estudiantes simplemente preocupados por el proceso de imposición de la EEES que los expulsa de la universidad por la medida de su billetera.
En vísperas de la protesta, una treintena de estudiantes se encerraron ayer en la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), en la avenida Diagonal de Barcelona, encierro que se suma al que protagoniza un grupo desde hace ya más de tres meses en el edificio histórico de la UB.
Estudiantes de la UAB duermen en la Facultad de Comunicación
Un grupo de estudiantes de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) pasaron la noche en la Facultad de Ciencias de la Comunicación del centro para preparar la jornada reivindicativa de hoy contra el Plan de Bolonia, y criticaron que el centro les dejó sin luz y que encendió las alarmas de forma entrecortada a lo largo de unas cinco horas durante la noche.
Según los alumnos, a las 21 horas de anoche los agentes avisaron de que iban a conectar las alarmas y que las dejarían sonar si no se marchaban. Al seguir encerrados, el centro mantuvo las alarmas funcionando intermitentemente durante unas cinco horas en espacios de una hora, aproximadamente. Estas prácticas mas propias de la gestapo que de las fuerzas de "seguridad" de una democracia occidental, muestran lapersecución y represion subterranea a la que son sometidos los estudiantes contrarios al proceso.
Según la UAB, se siguió el protocolo habitual de ahorro energético y seguridad, que consiste en conectar las alarmas y apagar las luces. Finalmente, siete alumnos, según la universidad, se quedaron en el interior "sin autorización" por lo que las alarmas se dispararon reiteradamente al detectar movimientos en los pasillos.
También en otros puntos de España, se estan produciendo paro y manifestaciones.
Las asambleas de Estudiantes contra Bolonia de Madrid han convocado para hoy una manifestación a las 12.00 horas en contra del modelo de imposición del Espacio Europeo, que empezará en Atocha y terminará en el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte.
Las próximas movilizaciones a nivel estatal se definirán en el próximo Encuentro estatal entre asambleas que tendrá lugar el fin de semana del 20, 21 y 22 de marzo en Burgos.
Alrededor de 300 catedráticos, profesores e investigadores de veinticuatro universidades públicas de Catalunya y un centenar del resto del estado español, sobre todo de la Complutense y de la Carlos III de Madrid, ha suscrito "plenamente los planteamientos" anti-Bolonia, en un manifiesto en el que apoya la convocatoria de movilizaciones y huelga.
Este colectivo considera "un abuso de autoridad» la respuesta institucional que se ha dado a los estudiantes contrarios a los principios y al modo de imposición de la actual reforma universitaria, todavía más cuando no ha sido escuchado el clamor estudiantil, con un 93% de los estudiantes que votaron en contra del proceso en el referendum de la UB y con los continuos pucherazos en las elecciones a rector en la UPF (Moreso perdió ante el voto en blanco, temible rival) y la UAB (con una participación del 5%, que se desacredita por sí misma).
Kaos.Stop Bolonya
Milers d'estudiants s'han manifestat aquest dijous als Països Catalans contra l'aplicació del pla Bolonya a les universitats. Les mobilitzacions les havien convocades assemblees d'estudiants i el SEPC.
>> A Barcelona, han secundat la convocatòria milers d'estudiants, que han acabat ocupant la UPF.
>> 200 estudiants han sortit a Lleida.
>> També hi ha hagut mobilitzacions a Girona, Tarragona, Castelló, Alacant i Palma.
>> Continua la vaga de fam de l'estudiant de la UAB.
>> Aquesta setmana també hi ha hagut mobilitzacions a la Universitat de Perpinyà.
Aquesta mateixa setmana 300 professors i personal d'administració i serveis de les universitats catalanes han fet públic un manifest de rebuig també a Bolonya.
Mobilització a Barcelona
La Coordinadora d'Assemblees d'Estudiants ha xifrat en 10.000 els manifestants a Barcelona, mentre la policia rebaixava la xifra a 3.000.
La manifestació ha començat a la plaça Universitat i s'ha dirigit cap al Campus de Ca l'Aranyó de la Universitat Pompeu Fabra. Els estudiants s'hi han tancat i diuen que no en sortiran fins dilluns.
Les raons de l'oposició a Bolonya
El dia anterior a les mobilitzacions, Hector Serra de L'ACCENT va entrevistar el portaveu del SEPC, Adrià Martí, que va explicar l’origen d’aquestes protestes: “Eixim al carrer perquè al gener hi hagué una trobada d’assemblees de tot l’Estat espanyol a València i es va decidir que calia seguir amb mobilitzacions contundents”. Per a l’estudiant, les mobilitzacions d'aquest dijous són força importants, encara més després de la pausa feta amb motiu dels exàmens: “Tornem amb forces per donar de nou la imatge del novembre passat, quan van eixir 20.000 persones al carrer en una manifestació històrica que feia temps no es recordava a València”.
Sobre les reformes que enclou el Procés de Bolonya, Martí considera que ja existeixen proves de la seua aplicació. Per al jove estudiant, “semblen ximpleries però no ho són pas”. Martí en destaca “la presència de seus bancàries dins la universitat o l’aplicació de classes amb assistència obligatòria, major lliurament de treballs, desaparició d’exàmens...”. En el cas concret del grau d’Història, Martí denuncia la desaparició d’assignatures tan elementals com la història del País Valencià, en el cas de les universitats valencianes. “Així perdem les nostres arrels”, ha sentenciat el portaveu.
|12-03-2009
Nota de Prensa sobre la manifestación de hoy día 12-MEstudiantes Contra Bolonia (Universidad de Salamanca)
En el día de hoy, al igual que el 13 de Noviembre, los estudiantes de la Universidad de Salamanca hemos vuelto a recorrer las calles de la ciudad exigiendo a Gobierno y Rectorado que se escuche la voz de los estudiantes, y en general, de la comunidad universitaria. En las próximas movilizaciones, seremos muchos más que los 1500 que hemos sido hoy porque contaremos con el apoyo de los compañeros de instituto.
Porque no queremos que el capital privado se introduzca en nuestras universidad para endeudarlas y para someter los criterios y fines de la investigación a las demandas de las grandes empresas. Además, no permitiremos que el sistema ECTS se implante ampliando la jornada de estudio a 40-45 horas, ni mucho menos que se devaluen nuestras carreras, ni que la especialización quede reducida a los estudios de posgrado, que mantienen precios inaccesibles.
Hoy mismo, la asamblea de Estudiantes Contra Bolonia de la Universidad de Salamanca, ocuparemos el edificio FES para reivindicar al Rectorado, que igual que se hizo en las universidades de Barcelona, Gerona y Lérida, se celebré en la Universidad de Salamanca un referéndum para conocer la opinión de la comunidad universitaria. Hasta el momento el vicerrector de estudiantes se ha negado a permitir a la comunidad universitaria expresarse sobre el conflicto en un referéndum consultivo, negandose a oir a los estudiantes, a los profesores, y al PAS.
Estudiantes Contra Bolonia (USAL)
Universidad de Salamanca
miércoles, 11 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
Contra Bolonia. ¿Legitimar o Transformar?
Andan las universidades revueltas con lo de Bolonia. Pues Europa sigue imparable con su proceso de creación de una superestructura estatal a imagen y semejanza de los tradicionales estados-nación. Este Macro-Estado europeo avanza bajo el signo de la imposición. También en la Universidad.
Pues Europa crece como se parió: proyecto de élites rapaces, imponiendo sus necesidades estratégicas como si de voluntades populares se tratase. “Hemos hecho Italia; ahora hemos de hacer los italianos”, decía Massimo d'Azeglio a finales del siglo XIX. Hoy el lema es igualmente carnavalesco: “Estamos haciendo Europa, ya haremos los europeos”. Porque lo cierto es que sí que están haciendo Europa: primero imponen un mercado, luego una moneda; pronto, quizás, una Constitución, y un ejército y una policía unificadas... Y bajando y unificando, llegamos a la misma universidad. Así se construye, poco a poco, la decadente Europa. Luego ya montaremos el circo democrático: ese triste desfile de ciudadanos dirigiéndose religiosamente hacia urnas perfectamente esterilizadas de cualquier decisión popular.
Pero aquí lo que queremos abordar es una imposición quizás algo más transparente: el de la creación del “Espacio Europeo de Educación Superior”, también conocido como “Proceso de Bolonia”, ahora que los universitarios han dicho, según parece, basta.
El objetivo de este “proceso” es reestructurar el sistema universitario europeo. Y ello implica todo: desde la investigación científica al desarrollo tecnológico; desde la metodología docente a la dedicación estudiantil. Pero, ¿quién ha decidido esto?
Nuevamente, es el movimiento estudiantil quien pretende abrir un debate que nunca ha existido, como con todo lo que afecta a la construcción europea (según parece, Europa será, si o si). El objetivo más proclamado del movimiento estudiantil sería defender eso llamado “Universidad Pública” frente a una supuesta agresión que sufre por parte de un agente difuso llamado “Proceso de Bolonia”. Éste proceso, se dice, tendría por objetivo “privatizar” y “elitizar” dicha Universidad, de lo que no estamos tan seguros. Por lo menos este proceso, de fondo, no inaugura mucho, sino que más bien sigue tendencias y mecanismos ya vigentes y profundamente arraigados.
Pero, ¿qué es y qué supone Bolonia? ¿Quién está detrás de esto que atenta contra la Universidad Pública ? ¿Qué es, en definitiva, la Universidad Pública ?
Que sea “pública” quiere decir que se financia con “dinero público” esto es, el extraído a la sociedad por el Estado. Y lo que se teme es que se produzca un cambio en la titularidad de la Universidad (que pase a ser de titularidad, o por lo menos de gestión, privada). Dicha “privatización” sólo es posible si la Universidad produjera realmente una cantidad de beneficios que hiciera atractiva dicha operación, pero en realidad esto no sucede así. Quizás se pueden llegar a privatizar algunos servicios que, efectivamente, sí dan beneficios, pero ¿desde cuando se privatiza una actividad que no da dinero? La Universidad Estatal (vamos a llamarla por su nombre) responde más bien a una política algo diferente: es el cargo sobre la sociedad de una estructura universitaria que debe producir “conocimiento técnico-científico”.
Pero, ¿para quiénes? Lógicamente, y esto es lo que esperan la mayoría de los estudiantes, la Universidad estatal debe proporcionar unos conocimientos, simbolizados en un cartón llamado título o diploma, para poder trabajar “en lo que a uno le gustaría”. Sólo unos pocos apelan a una idealización (que compartimos) de lo que tendría que ser una universidad. Esto es, un espacio de formación integral, humanística, científica, liberadora etc. cuyo objetivo sería desarrollar un conocimiento al servicio de la construcción de una sociedad de libertad e igualdad. Pero esta carga ideológica se encuentra únicamente en alguna aula perdida, y por el ímpetu de algún profesor extraviado. La universidad pasada, y actual, no tiene nada que ver con esto, hecho que pueden acreditar todos aquellos que han pasado por sus entrañas.
Sin entrar más en qué espera cada uno del paso por la Universidad , lo que sí está más claro es qué espera el Estado del paso de uno: competencia para servir a los mecanismos de explotación humana (el Mercado) y/o de la dominación humana (el Estado en sí). Se trata de las dos únicas “salidas” de los estudios, las malditas “puertas” cuyas llaves nunca vienen con los títulos ni diplomas. Dichas llaves, siempre están en manos de otros.
Hasta Bolonia, este proceso se ha desarrollado a partir de una “explotación extensiva de estudiantes” bajo cobertura de un supuesto derecho al acceso al conocimiento que, por otro lado, ha sido sistemáticamente vulnerado por los procesos de Selectividad. Es decir, se entendía que la Universidad Estatal debería gestionar el máximo de estudiantes para proporcionar una formación cualificada que, en realidad, acababa por desvalorizar la formación misma por sobreoferta. Y ello, claro está, se traducía (para alegría de algunos pocos) en sueldos tensionados a la baja en el mercado laboral.
Bolonia, si representa algo, es un cambio estratégico del Estado europeo en vistas a la batalla global, para el que se acompaña una supuesta “racionalización” de sus estructuras universitarias. Es decir, se intenta no buscar duplicar esfuerzos humanos ni tecnológicos, sino tender hacia cierta especialización geográfica: se entiende como despilfarro que haya varias universidades intentando ser punteras en un mismo ámbito. Se persigue un escenario universitario donde existan centros de investigación y desarrollo altamente especializados en ámbitos de conocimiento, concentrando esfuerzo humano, material y tecnológico para la competencia global. Se cree que así se podrá exprimir más la casta del saber y se adquirirán mejores resultados científico-técnicos, los cuales tendrán que reflejarse en mayores capacidades competitivas tanto para el Estado como para el tejido empresarial europeos. Pues, como ahora, se busca vincular la producción universitaria con el mundo de la empresa y del Estado, pero perfeccionando los mecanismos ya vigentes. Se calcula que el proceso de reestructuración pueda culminar en los próximos quince años.
De este diseño teórico resultan los dos grandes ítems del proceso boloñístico: movilidad y competitividad. Puesto que el conocimiento europeo se quiere concentrado y especializado, el mecanismo de la competitividad debe ir puliendo el nuevo mapa científico europeo a nivel de universidades. Así, se potencia la batalla interuniversidades, o mejor dicho, entre carreras para captar los mejores cerebros y llegar a esa figura mitológica llamada “Excelencia”. La competitividad como principio, como medio y como objetivo. Bolonia, en este sentido, no implica ningún cambio significativo a lo sufrido hasta ahora.
Este objetivo de reestructuración geográfica exigiría tanto a profesores como a alumnos el desarraigo local (con perdón a las sensibilidades tribales) en pos de la nueva identidad nacional europea en construcción. Es decir, la lógica del nuevo espacio universitario exige una alta movilidad. Dicha movilidad provoca ya de entrada cierta selección social por criterios estrictamente socio-económicos que sólo un sistema generoso de becas, a modo de parche, puede parcialmente mitigar. En definitiva, lo que se quiere intentar potenciar es el programa Erasmus (programa internacional de intercambio de estudiantes), pero a gran escala. Digamos que Bolonia lo que pretende es erasmunizar la universidad.
Dicha movilidad está acorde con este interés de hacer de la actividad universitaria una actividad a tiempo completo, tanto para profesores como para alumnos brillantes. Pues hay que recordar que la metodología docente que implica Bolonia exige, teóricamente, dedicación completa tanto para alumnos como para profesores. Se entiende que la inversión en profesorado y becarios será rentable siempre que el conocimiento científico-técnico resultante sea aplicable a la actividad empresarial y/o estatal (donde se encuentra la misma universidad estatal como agente competidor).
A lo que apunta este nuevo escenario es, pues, a un sistema de becas más o menos generoso pero bastante restringido basado en la captación de potenciales cerebros que puedan servir a los intereses del sistema. En este sentido, Bolonia no representa ningún retroceso significativo, sino que busca perfeccionar la “selección” de los elegidos, para revalorizar así la titulación universitaria europea en la escena global. Digamos que busca afinar un poco más las vías de acceso en vistas a una mayor movilidad de estudiantes y profesores. Como los tiempos no están para alegrías presupuestarias (al menos para educación, otra cosa es para temática bélica, disciplina que goza de salud y futuro), se confiaba en el boyante sistema crediticio-endeudador bancario, que ha durado hasta reventar. Ahora aumentan las dudas.
Pues hay que recordar qué se espera de la Universidad : salida laboral diferencial, ya sea en el Mercado como en el Estado mismo, respecto a otros individuos que no disponen de las titulaciones obtenidas. Así, pues, la estrategia boloñística es pasar de una explotación extensiva de los cerebros universitarios (la famosa masificación), a una explotación más bien intensiva. En definitiva, nos movemos dentro de una lógica que más que privatizar la universidad estatal (los ricos ya tienen sus propios centros universitarios cuando los necesitan), busca privilegiarla.
Todo el sistema universitario entra en una vorágine competitiva donde nadie tiene claro a dónde se va a llegar. Muy acorde a los oscuros tiempos que se avecinan. Porque, en realidad, nadie sabe muy bien hacia dónde se camina. Sólo se tienen claras cuatro coordenadas (auténticas copias del modelo norteamericano) y el motor que debe guiar el proceso: la competitividad.
Pues aquí está, precisamente, la clave de la cuestión. La Universidad es, en este sistema social, una de las principales fuentes de generación de privilegio. De legitimación de las desigualdades socio-económicas. Sólo hay que ver su estructura típicamente feudal: arriba, la casta privilegiada de catedráticos y profesores titulares, muchos de los cuales ponen los pies más fuera de la Universidad (ya sea en la política, ya sea en la empresa) que en sus clases, despachos e investigaciones. Por debajo, todo el personal docente e investigador precario (desde los lectores y ayudantes, hasta los asociados, becarios doctorandos y becarios con becas-basura) cuya aspiración (no hace falta mucha estadística) es hacerse con una plaza dentro de la casta privilegiada. Por debajo, los futuribles, es decir, los estudiantes. Y, como no, la grasa del engranaje, esto es, la burocracia, con su sistema meritocrático de escaleras promocionales y su propia lógica de privilegiados y precarios. Y eso sin olvidar a todo el personal subcontratado, con sueldos basura, como puede ser el personal de limpieza. E aquí los cuatro estamentos de la Universidad del Estado, percibida por casi todos como palanca meritocrática.
Como gran parte de los catedráticos y profesores titulares de las universidades participan activamente en el mundo de la política y de la empresa, se puede decir que Bolonia no toca, en absoluto, sus privilegios y que, en cambio, no hace sino reforzarlos en gran medida. Puesto que todo conocimiento que emana de la Universidad debe pasar, imperativamente, por la firma de alguno de sus representantes, la mayor vinculación de la Universidad con la empresa y el resto del Estado no puede sino acarrearles más privilegio y, por lo tanto, poder.
De aquí el cambio estructural de los planes de estudios: se inician con el grado de cuatro años (en lugar de licenciaturas, ingenierías y diplomaturas), para luego saltar, una vez graduados, a los másters oficiales. Estos másters representan, en realidad, el cambio académico por excelencia de Bolonia, y que de hecho suponen una estatalización de los antiguos másters que se estaban gestando en las entrañas de las universidades, y que sí representaban una privatización encubierta. Los nuevos másters oficiales, efectivamente, van a suponer un aumento del coste de los estudios estatales, pero muy inferiores a los másters-chanchullos. De hecho, la creación de másters oficiales suponen cierto “golpe” de Estado (al menos en España) contra cierta casta de profesores que estaban aprovechando los estudios de postgrado como una vía alternativa de explotación privada de alguna rama del conocimiento. Así, pues, lo que Bolonia provoca es más bien una estatalización, no una privatización.
Finalmente los más elegidos saltan al doctorado, cuya titulación es necesaria para poder optar a la casta de privilegiados. Pero su acceso depende de las vinculaciones académico-personales que uno tenga con la casta privilegiada, dentro de una auténtica batalla sin cuartel. Se establecen, así, redes de sumisión y servilismo al más estilo feudal (por no decir mafioso), donde se canalizan todas las energías hacia los puntos de interés de la casta privilegiada (que no dejan de ser sus propias carreras, investigaciones, opciones políticas y/o contratos empresariales). De hecho, muchos han usado la Universidad como pantalla para negocios y contratos cuyas investigaciones tienen más de mafiosas que de científicas.
De hecho, el inconveniente principal para la mayoría de esta casta es que Bolonia implica una metodología docente que va exigirles (¡a ellos!) eso tan pesado que es dar clases (¡y prepararlas!) y, para colmo, volcarse en seguimientos continuos de los alumnos para realizar correcciones habituales (¡con lo que eran los exámenes tipo test corregidos informáticamente!).
Pero Bolonia, en realidad, lo que les ofrece es la posibilidad de explotar intensivamente a toda la estructura de estudiantes de grado, másters, doctorado y del profesorado complementario con aspiraciones, y sin tener que actuar con el descaro y sinvergüencería con la que han actuado hasta la fecha. La misma metodología prevé cargar de trabajo al alumno fuera de las aulas, con la opción de reducir la docencia presencial. Como se entra en lo opaco de lo virtual, nunca se sabe muy bien quien está al otro lado de la pantalla. Así, becarios e investigadores en precario ya pueden ir preparándose para todo un calvario. Sin duda, algunos ya no tendrán que ir con los pantalones en los tobillos. Podrán dejarlos directamente en casa.
Evidentemente, tal servilismo y sumisión académico-personal, apuntillado por el mecanismo de competitividad, hace prever que el sistema mafioso vigente llegue a extremos insospechados. Pero no lo provoca Bolonia. Hace mucho tiempo que está instalado en las universidades, sean estatales o privadas. La universidad nunca ha dejado de trabajar para el Mercado y para el Estado mismo.
Sólo algunos pocos docentes y alumnos universitarios trabajan a contracorriente para sacar el conocimiento de la Universidad del Estado y devolvérselo a la sociedad. Existen serios intentos de generar institutos, universidades libres y populares, centros de formación, etc. destinados a la lucha contra la desigualdad social, y por la libertad. Y no para servir a la explotación y a la dominación. Quizás con Bolonia esta recuperación del conocimiento que el Estado usurpa a la sociedad va a ser cada vez más dificultoso, pues el mecanismo competitivo tiende a cerrar el conocimiento en los círculos del privilegio y del poder. Pero el acceso al conocimiento no pasa ya necesariamente por la Universidad. La explosión tecnológica ha puesto el conocimiento en circulación abierta, y no ya sólo en las bibliotecas universitarias. Las metodologías de aprendizaje y los objetivos pedagógicos y sociales podemos articularlos desde las instancias que seamos capaces de construir. Quizás ha llegado la hora de dejar de defender la Universidad del Estado, y prepararnos para defendernos de ella, y sus efectos.
Colectivo Escuela Libre
Apartado de correos 15088
08018 - Barcelona
Extraido del Antisistema nº 21 (Enero 2009)
Puedes leer el periodico entero aquí::
http://www.nodo50.org/albesos/uploads/articulos/PRUEBAfinal.pdf
domingo, 8 de marzo de 2009
antes que nada quiero pedir disculpas por usar esta lista de correo sin siquiera pedir permiso a la asamblea. Si alguien a estas alturas ya quiere borrar el email lo entiendo perfectamente.
El motivo que me lleva a dirigirme de esta forma tan masiva y tal vez invasiva es algo que considero de extrema importancia.
Siempre he pensado que el movimiento en contra del proceso de Bologna es demasiado superficial en cuanto a que no ataca la raíz del problema. Bologna no es más que la punta del iceberg por el lado de la educación del gran problema que hay detrás de todos los problemas que hay en la sociedad; el haberse convertido en un mercado.
Opino que debería de preocuparnos la frivolidad con que los dirigentes hablan de mercado universitario, mercado laboral...cuando lo que hay detrás de todo esto somos personas. Personas que nos vemos obligadas a comportarnos como productos, y como tal somos tratadas.
Por ello opino que el proceso de Bologna no es más que el desarrollo natural de las políticas capitalistas que han llevado el mundo a la situación actual, una situación muy poco sostenible en todos los aspectos que creo que como a todos me causa gran preocupación.
Siempre hemos escuchado que algo debería cambiar, que las cosas no están bien, pero nunca nos hemos puesto de acuerdo en cómo. Existen cientos de documentales que denuncian algunas de las barbaries que el sistema capitalista está llevando a cabo en los últimos tiempos, pero muy pocas veces sabemosqué es lo que podemos hacer.
Supongo que muchos de vosotros habréis visto el documental Zeitgeist, un documental pesado y amateur que sin embargo da un repaso a la historia que no figura en los libros de historia. Bien, pues hace poco salió la segunda parte, algo mejor hecha, cuyo punto más importante es el proponer una alternativa y una serie de acciones que nos lleven a un mundo mejor.
En definitiva, lo que propone como primer e importantísimo paso es la revolución de las conciencias. Dar a conocer al mayor número posible de personas la realidad como es, y si están dispuestas a hacer que el mundo cambie, mantener la expansión del conocimiento, creando así una masa crítica que ningún gobierno, ejército ni corporación pueda derrocar.
Manifestarse está bien, es correcto y es legítimo, pero no es suficiente. Es hora de actuar. Y lo más importante es despertar a las personas con mentes adormecidas por la sociedad de consumo.
No creo sólo que este documental puede abrir los ojos a mucha gente, sinó que puede hacer que todas las personas que hemos pasado tanto tiempo pensando qué podría hacerse para cambiar a mejor el mundo nos unamos hacia una causa común. Y esto es lo importante. La máxima del capitalismo que nos convierte en esclavos es divide y vencerás, creo que ya es hora de dar una respuesta masiva de exigencia de cambio.
Aquí os dejo los links a los documentales y al movimiento:
http://www.zeitgeistmovie.com/
http://www.thezeitgeistmovement.com
Un saludo a todos, gracias por leer y más gracias por informaros.
sábado, 7 de marzo de 2009
Desde Estudiantes contra Bolonia-Salamanca se convoca además una manifestación por las principales calles de la ciudad.
La convocatoria estatal de huelga de estudiantes para el Jueves 12 de Marzo ha salido de asambleas estudiantiles de todo el Estado, las mismas que en sus ciudades, provincias y campus universitarios están manteniendo encierros y distintas acciones de lucha contra lo que se ha denominado Proceso de Bolonia.
En Salamanca, la convocatoria de huelga va acompañada de una Manifestación que partirá de Puerta Zamora a las 12:00 y que trascurrirá pasando por la Subdelegación de Gobierno (donde se realizará una pitada), por la Plaza Mayor y finalmente en el Patio de Escuelas para protestar frente al Rectorado.
La convocatoria de Salamanca no es fruto de la reunión de dirigentes estudiantiles, sino fruto de las asambleas abiertas realizadas en la USAL donde todos los estudiantes que querían participar en la toma de decisiones lo han podido hacer, así como de las distintas actividades que hemos desarrollado (encierros, mesas informativas, repartos masivos, etc.).
Motivos para la Huelga del 12 de Marzo.
- Los contenidos de estudio de los nuevos Grados son más generalistas que los de las antiguas licenciaturas, dejando la especialización a los posgrados. Esto supone la pérdida de calidad educativa de las carreras y la elitización del acceso a la especialización.
- El CAP pasa de valer 256€ a ser un máster de un año y con un precio de entre 780 y 1680€. Esto conlleva, no la mejora de la calidad de la actividad docente, sino la elitización del acceso a la misma.
- El sistema ECTS aumenta la jornada semanal de estudio a 40-45 horas, y en el nuevo calendario adaptado se pasa de 34 a 42 semanas lectivas. Esto supone la imposición de la idea de "estudiantes a tiempo completo" lo que reduce el tiempo de ocio del estudiante y perjudica a aquellos que trabajan para poder estudiar.
- Por último, otra característica del Proceso de Bolonia es la introducción del capital privado en las universidades públicas, lo que lleva a estas a endeudarse con entidades financieras como el Banco Santander (la deuda de la Universidad asciende a más de 32 millones de euros) y a buscar inversiones por parte de las grandes empresas, a cambio de que éstas marquen las lineas de investigación.
http://estudiantescontrabolonia.blogspot.com/
Extraído de http://www.lahaine.org/index.php?p=36504
