miércoles, 20 de enero de 2010

El proceso Bolonia...sin rodeos 3000 horas son 3000 horas con grados o licenciaturas. 3000 horas no cuestan lo mismo con grados que con licenciaturas

El decano de la Universidad de Vigo, Juan Carlos Mejuto, nos aclara de una forma clara y concisa los intrincados del proceso Bolonia. Como casi siempre, estas voces discordantes al discurso oficial, son apartadas del circuito mediático tradicional. Para quien quiera ver el todo el video…

Convocatoria de un Paro académico en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla




La Delegación de Alumnos de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla comunica la aprobación en Asamblea de Alumnos de la convocatoria de un paro académico del 18 al 22 de enero..




Comunicado de la Delegación de Alumnos de la Facultad de Filología

La Delegación de Alumnos de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla comunica la aprobación en Asamblea de Alumnos el pasado día 13 de enero, de la convocatoria de un paro académico en nuestro Centro del 18 al 22 de enero.

Desde el principio del desarrollo de implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla hemos visto cómo la pretendida actitud “dialogante y de consenso” del Excmo. Sr. Rector Magnífico de nuestra Universidad, D. Joaquín Luque Rodríguez, no ha sido más que un lema publicitario totalmente alejado de cualquier atisbo de permitir el natural ritmo de debate y reflexión que este proceso implicaba. Se nos ha impuesto la aprobación de unos planes de estudios yendo, incluso, contra la opinión de las áreas afectadas y culminando esta situación con la imposición de un Grado en Humanidades sobre el que no se nos ha permitido ni opinar ni participar en su elaboración a pesar de las grandes consecuencias que acarreará a nuestra rama del conocimiento.

Por estos motivos, concretados en distintos ejemplos durante años de intentos frustrados de solucionar este conflicto por los cauces democráticos establecidos, hemos llegado al punto de tener que convocar un paro académico para intentar devolver el espíritu del ejercicio democrático a nuestra Universidad.

Las reivindicaciones que hacemos son las siguientes:

Realización de un debate público, en términos por acordar entre las partes implicadas, entre la Delegación de Alumnos de la Facultad de Filología con el Excmo. Sr. Rector Magnífico de la Universidad de Sevilla, D. Joaquín Luque Rodríguez, en relación al desarrollo de la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, pudiéndose ampliar este punto para contar con las delegaciones bien del Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla bien las de los otros centros afectados.

Reconocimiento de la capacidad de veto de los estudiantes de la Facultad de Filología al Grado en Humanidades y realización de un referéndum sobre dicho asuntos.

Revisión de los planes de estudios de Grado, posgrado y licenciaturas de nuestra Facultad y reconocimiento de la capacidad de veto de los estudiantes de Filología a dicha revisión a través de un referéndum al respecto.

Revisión del Máster de Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas y reconocimiento de la capacidad de veto de los estudiantes de Filología a dicha revisión a través de un referéndum al respecto.

Aprobación de un sistema compensatorio de evaluación extraordinaria.

En Sevilla, a 18 de enero de 2010.

Ángel Velasco Gómez

en nombre de la Delegación de Alumnos

de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla

Los encierros vuelven... a las aulas austríacas



Las protestas estudiantiles se multiplican por diversos países: Austria, Alemania... En las últimas semanas se han ocupado más de 70 sedes universitarias.




Centenares de estudiantes ocupan diversas universidades austríacas en contra del Proceso de Bolonia, en una serie de protestas que comenzaron el 20 de octubre cuando un grupo de alumnos de la Academia de Bellas Artes de Viena tomó el principal auditorio de la Universidad de Viena. Las protestas se han extendido a todo el país, así como a diversas ciudades alemanas y suizas. La larga lista de demandas de los estudiantes pretende provocar una completa reestructuración de la universidad austríaca. Hasta el momento, ninguna negociación con el Ministerio de la Ciencia ha sido posible, puesto que estudiantes y Ministerio no han logrado establecer un consenso en cuanto a las condiciones del diálogo.

Las protestas empezaron como forma de ejercer presión sobre las negociaciones que se estaban llevando a cabo entre el rectorado y el Ministerio de Educación, Ciencia e Investigación por motivo de la aplicación del Proceso de Bolonia. El fin de las negociaciones fue el desencadenante del encierro en la Universidad de Viena (Audimax) por unos 2.500 manifestantes, entre estudiantes y profesores. Tras una asamblea en el Audimax, los ocupantes decidieron mantenerse en el espacio y empezaron a constituir una infraestructura propia. Desde ese momento, se lanzaron mensajes tanto a otros grupos austríacos como del resto de países europeos para que también se movilizaran y ocuparan sus universidades.

Expansión internacional
Como resultado, dos semanas después del inicio de las protestas, estudiantes de siete ciudades alemanas se encerraron en sus facultades. Este número sigue in crescendo y las ocupaciones se han expandido por todas las universidades austríacas, varias facultades alemanas y suizas, así como algunas francesas. El Audimax albergaba, al cierre de esta edición, cerca de 60 grupos de trabajo y es el polo de coordinación de la red de centros ocupados, rebautizadas como NuestrasUnis.

Las luchas universitarias encuentran su punto de conexión en el aumento del coste de la enseñanza, en la intensificación del carácter técnico de las carreras de estudios, y en la necesidad de democratización de la universidad. Las demandas particulares de los ocupantes del Audimax responden a estas necesidades y pretenden forzar un proceso de reestructuración de la universidad austríaca. Las exigencias incluyen la gratuidad de los estudios y la posibilidad de que cada alumno organice individualmente su recorrido académico. Además, reivindican que los estudiantes tengan poder decisorio en la conformación de los planes de estudio y la introducción de estructuras democráticas en todos los niveles de toma de decisiones, incluidas las relacionadas con la financiación de la enseñanza y la investigación.

Negociaciones imposibles
El ministro de Educación, Johannes Hahn no reconoce a las Plenum (asambleas, en alemán) de estudiantes y profesores como interlocutores en las negociaciones e insiste en negociar con el sindicato nacional de estudiantes austríacos, Österreichische Hochschüler- Innenschaft (ÖH) por estar inscrito de forma legal en los registros oficiales.

ÖH ha sido el único portavoz oficial de los estudiantes desde hace décadas. Sin embargo, los manifestantes no reconocen al sindicato como mediador en las negociaciones y se niegan a elegir delegados que les representen. “Para que cualquier persona pudiera representar al Plenum, para empezar, tendría que pertenecer a los dos sexos”, explica un estudiante. Como alternativa, incitan al ministro Hahn a participar en el Plenum.

Esta divergencia fundamental entre el ministro y los ocupantes de las universidades austríacas ha llevado al fracaso de diversas tentativas de negociación. En consecuencia, el 25 de noviembre se produjeron, paralelamente, dos eventos clave para la educación superior en Austria. El Ministerio organiza un Fórum de la Universidad, al cual fueron invitados tres representantes del movimiento estudiantil para discutir con el ministro Hahn en un evento a puertas cerradas. Como respuesta, estudiantes y profesores organizan en el palais Kabelwerk (palacio Vienense) el llamado “Verdadero Fórum de la Educación”, abierto al público y al cual los participantes del fórum ministerial están públicamente invitados a participar.

Las protestas universitarias en Austria y su extensión a otros países europeos forman parte de un contexto global de intensificación de las movilizaciones en la universidad. Además, responden a la tendencia internacional de precarización de las condiciones de estudio y trabajo, de forma que las carreras universitarias suponen, cada vez más, una mayor inversión económica y personal. Sin embargo, las promesas fracasadas de una universidad pública y democrática, capaz de traspasar las barreras sociales, alimentan la insatisfacción creciente con esta institución.

La emergencia de una serie de protestas, en respuesta a la ocupación del Audimax, ha revelado un fuerte sentimiento de identidad colectiva entre movimientos estudiantiles, capaz de transformarse en una coordinación de las luchas por cambios estructurales en el sistema educativo. Y todo ello a través de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.


Débora de Pina Castiglione | Diagonal

Alemania: ¿Cómo conseguir calidad en masa?






La tierra de Humboldt, el padre de la Universidad moderna, está estos días revuelta. El sistema universitario es un caos que no funciona, afirman los representantes de alumnos. Unos 10.000 estudiantes alemanes se manifestaron el martes y en unas 20 ciudades los rectorados han sido ocupados.

Protestan contra el proceso de Bolonia, ya que estudiantes y una parte importante del profesorado aseguran que con el nuevo sistema la movilidad incluso dentro de la propia Alemania se ha vuelto más complicada.

Antes de que los ministros europeos de Educación se reunieran, primero en la ciudad italiana y después en las sucesivas citas, en Alemania la educación superior era gratuita. Y los estudiantes quieren que vuelva a serlo. También las pancartas exigen que la educación no sea un negocio, que se elimine el sistema de grado y máster, y el modo de evaluación por nota. De una educación superior de calidad se ha pasado a una formación masificada, denuncian. El problema detrás de todo son los binomios elitismo-calidad y masificación-vulgaridad.

La Universidad alemana estaba catalogada como una de los mejores del mundo, pero también una de las más elitistas y segregadoras. La pregunta sería entonces cómo conseguir calidad en masa...

http://diagonalperiodico.net/los-encierros-vuelven-a-las-aulas.html

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Per aquell que encara no ho vegi clar.

Extracte de noticia del diari Público del dissàbte 5 de Decembre.











Què fa un banquer a una reunió de universitats?


martes, 24 de noviembre de 2009

sábado, 21 de noviembre de 2009

Pasar el testigo del movimiento estudiantil

Se analiza la situación del movimiento estudiantil y sus retos para este curso.

Sin duda, la clave este año estará en ver si los sectores más concienciados están a la altura de las circunstancias. Y es que el rumbo de los acontecimientos impone debates que deben desarrollarse fraternalmente y sobre los que intentaré pronunciarme en estas líneas.

En primer lugar deberíamos reflexionar sobre el papel de las organizaciones revolucionarias en el seno de los movimientos sociales. Aquí podemos analizar dos modelos (no en lo ideológico, sino en lo organizativo): por un lado los bolcheviques, que se escindieron de su propio partido y lograron que las masas se unieran a ellos, y por otro Herri Batasuna, que fue un reagrupamiento de pequeños partidos antisistema en una nueva sigla de carácter amplio. Estos dos modelos dan lugar a dos lógicas que todos conocemos: quienes piensan que su organización debe liderar las luchas para que los mejores elementos se unan a ella, y quienes piensan que su organización debe ponerse al servicio de las luchas, en un proceso fundante que, junto a muchas otras voluntades, dé lugar a un Frente de Izquierdas o Polo Anticapitalista.

Huelga insistir en que quien escribe estas líneas es partidario de la segunda de estas lógicas porque en una época como la actual, no revolucionaria sino de reflujo de masas, no podemos aspirar a otra cosa que no sea el reagrupamiento de las dispersas fuerzas con las que contamos. Lo contrario, el vanguardismo autoproclamatorio, sólo nos ha llevado a la absurda sopa de letras actual.

Aplicándolo al movimiento estudiantil, los grupos de trabajo o asambleas contra Bolonia han sido un ejemplo de unidad de acción entre las diversas organizaciones de izquierdas, y de respeto a los criterios de otras muchas voluntades que, sin ser anticapitalistas, decidieron organizarse para hacer frente a la privatización de la universidad. No han faltado, sin embargo, conflictos puntuales, problema inherente a todo movimiento de lucha, pero que ha sabido subsanarse con madurez y criterio.

Ahora el movimiento vuelve a plantearse qué hacer. Las estructuras que desarrollarán el programa de Bolonia ya han sido implementadas en el Estado español. Ahora de lo que se trata es de la resistencia a su aplicación. En mi opinión, habrá que afrontar luchas parciales, pero sin perder el discurso global, que no es otro que la defensa de la universidad pública. Una cosa está clara: es triste que vuelvan a escucharse voces de “sí crítico” a Bolonia, ahora que la realidad está confirmando que, lejos de exagerar, nos quedábamos cortos.

Existen dos posiciones dentro del movimiento que tienden a irse a los extremos. Por un lado, la lógica que apunta hacia la sustitución de las asambleas o grupos de trabajo por sindicatos estudiantiles de izquierdas, o al menos de contenido “progresista” o “crítico”. Y por otra parte, la lógica “populista”, que propone rebajarse al nivel de conciencia del grueso del estudiantado, perdiendo la perspectiva de una lucha por la universidad pública y centrándose en luchas parciales contra medidas concretas, a las que de ese modo ni siquiera se da marco.

A mi entender, ambas lógicas tienen su parte de razón, pero ambas se equivocan. Es necesario reforzar las asambleas o grupos de trabajo, pero dentro de una estructura donde no sólo haya hueco para gente de izquierdas o “crítica”. Por tres motivos: Primero, porque el conocido Mito de Sísifo (el movimiento estudiantil empieza siempre de cero) no se soluciona con un sindicato, como demuestra el Sindicato de Estudiantes, que no tropieza con la misma piedra dos veces, sino dos décadas. Segundo, porque para desarrollar otras temáticas más sociales ya contamos con la aludida “sopa de letras”. Y tercero, porque, puestos a politizar, ¿no sería prioritario ser “críticos” con el gobierno que aplica Bolonia, y no críticos de manera abstracta?

La grandeza de estos grupos radica en que agrupan a una serie de estudiantes que, independientemente de su filiación, demuestran voluntad de lucha ante un proceso de privatización que de hecho es, a años luz de distancia, el problema más acuciante, requiriéndose por tanto una estructura específica desde la que organizar la respuesta al mismo.

Pensar que la gente no será capaz de entender la relación que existe entre una medida concreta y el proceso privatizador general es subestimarla. Hay que recuperar el discurso. Nuestro movimiento debe asumir luchas concretas, participando de ellas, pero enlazándolas con su marco general. Separar Bolonia de la LOU y de las luchas actuales sería como separar el capitalismo del imperialismo y del neoliberalismo: no comprender nada. Si la Administración ya no escucha a la comunidad universitaria es porque el hilo que la unía a ella se ha roto, siendo sustituido por un hilo que la une al Consejo Social, que fue creado por la LOU y que está controlado por grandes empresarios. ¿Por qué nuestro movimiento no investiga la web de cada universidad, para ver quiénes son los miembros de su Consejo Social y denunciar la privatización encubierta?

El movimiento estudiantil existe, y sus más veteranos miembros saldremos de la universidad, pasando el testigo. Ahora debemos decidir qué testigo pasamos: el de un nuevo movimiento social amplio y producto de la propia historia, o el resultado de ese movimiento pasado por el filtro suicida de varias palabras que ni siquiera entre nosotros logramos consensuar. Ésa es al menos la conclusión a la que he llegado.

Manuel Muñoz Navarrete, militante de Corriente Roja y afiliado al Sindicato Andaluz de Trabajadores

Visto en kaos:
http://www.kaosenlared.net/noticia/pasar-testigo-movimiento-estudiantil-2