miércoles, 6 de octubre de 2010

Nos llamaron locas: Bienvenidas a Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES)

¿Publicidad en el pupitre para financiar la escuela?
Es posible en Italia

Las escuelas de la provincia de Barletta-Andria-Trani, en el sur de Italia, pondrán publicidad dentro de las aulas con el fin de obtener fondos para poder financiar su actividad, ante los recortes del presupuesto destinado a la educación.

El precio que deberán pagar aquellas empresas privadas que deseen publicitarse en las escuelas será de 69,80 euros sin IVA, informaron hoy los medios de comunicación italianos.

Según la convocatoria abierta por los responsables de esta provincia de la región de Apulia, las empresas podrán presentar sus solicitudes para comprar espacios publicitarios en la sillas y las mesas de los alumnos hasta el próximo 30 de noviembre.

El asesor provincial de Educación de la provincia de Barletta, Pompeo Camero, explicó que la decisión de abrir la puerta a la introducción de la publicidad en las escuelas llegó tras analizar las diferentes peticiones de los responsables de las escuelas de la zona.

"Queremos ver si somos capaces de obtener en nuestro territorio los recursos necesarios para poder seguir adelante", añadió Camero, quien precisó que la iniciativa no pretende en ningún modo convertir las escuelas "en un estadio" de fútbol y que no se aceptará cualquier tipo de publicidad.

La iniciativa, que ha levantado tanto elogios como críticas, tiene entre sus partidarios al empresario Franceso Divella que consideró como algo "positivo" el que las entidades públicas comiencen a incluir al mundo de la empresa en este tipo de actividades.

Contrario a la iniciativa, en cambió, se mostró el líder del progresista Partido Demócrata (PD) en el consejo de la región Antonio Decaro, quien lamentó que los recortes aplicados por el Gobierno en el campo de la educación "comienzan a dar sus frutos" y denunció que "en lugar de ir al colegio, a los estudiantes de Apulia les parecerá que van de compras".



Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/06/internacional/1286350254.html